lunes, 21 de julio de 2014

Remedios Escalada de San Martín “La Primera Dama de la Patria naciente..” Prof. Ana María Martino

    La historia de “Remeditos”, como la llamaba José de San Martín , tiene la singular particularidad de contar con pocos datos historiográficos .Poseedora de una gran personalidad, pocos aspectos de su vida se conocen con profundidad. Lo que es indudable es que detrás de esta dulce y abnegada mujer de nuestra historia, hay una firma convicción de principios e ideales , expuestos con pasión y fe. Convicción y firme decisión de impulsar la causa en la que estaba embarcado José de San Martín.
       Ha sido curiosamente retratada por los historiadores de la época como  frágil, tímida,sumisa, débil , pequeña….(quizá en alusión a su baja estatura).  Pero todo lo contrario,  incursionando en las cartas y documentos sobre la vida de José de San Martín, surgen inapreciables datos que la muestran en facetas diferentes, que por suerte comienzan a salir a la luz , con nuevos historiadores que han sabido interpretar que alfabetizarnos en la historia verdadera , implica no descuidar la dimensión humana , porque está allí el valor que justifica con rigurosa validez la esencia y el ideal humano.
     Remedios de Escalada de San Martín, nació en Buenos Aires el 20 de noviembre de 1.797. Fueron sus padres don Antonio José de Escalada y doña Tomasa de la Quintana. Pertenecía a una de las familias más prestigiosas del Buenos Aires antiguo, cuya vivienda estaba situada en las inmediaciones de la Catedral. Don Antonio era Canciller de la Real Audiencia y Doña Tomasa poseía esa prestancia de las damas de antaño En la casa de los Escalada solían reunirse los patriotas de la Revolución, guerreros y estadistas. En sus amplios salones se congregaban también las damas de la época y más de un noviazgo se formalizó en ese ambiente , incluido el de San Martín y Remedios.
    Su padre sentía una gran devoción por ella y vivía consagrado a darle la mejor educación. Tenía dos hermanos varones: Mariano y Manuel que colaboraron en las milicias acompañando a su cuñado en las campañas de Chile , y una hermana, María de las Nieves.
     San Martín regresa  a Buenos Aires en 1.812, con 34 años y una brillante foja de servicios en España. Apenas llegado y con el grado de teniente coronel, frecuenta la casa de los Escalada , conociendo allí a Remedios, de tan solo quince años.

     En casa de los Escalada San Martín reconoce la distinción de sus anfitriones y el buen gusto en la decoración hogareña. Y en esas tertulias que allí se organizaban, los ojos negros y la mirada profunda del coronel eran para María de los Remedios. Sólo basta imaginar la escena. Ella con un vestido “talle princesa” , según la moda del imperio , y el cabello adornado con una corona de jazmines. Su collar de perlas , sus zapatos de seda y medias caladas. Así con su delicada figura, con su cabello negro, su cara angelical , su candidez y su pureza  cautivó al recién llegado. Él, un impecable uniforme militar portado con gallarda hidalguía. Su figura esbelta , su prestancia varonil y su aire de fortaleza. La escena del encuentro debió ser fascinante. Con galante ademán le pide una pieza de baile y ella acepta tímida y risueña . Al son del clave y de la guitarra andaluza y entre minués , gavotas y cielitos se entregan a la danza y al romance. Lo que cada uno selló en esos instantes quedó grabado en la retina y en el corazón de ambos. Con sus jóvenes quince años es de imaginar lo que habrá sentido Remedios  al danzar con el hombre más apuesto , venido de España y centro de las miradas de todas las damas.  Estar sostenida en sus brazos y sentir el suave pero firme sostén de esas manos viriles sobre las suyas. Frágil y dejándose llevar por la danza, ¡qué sensación y qué pensamientos embargarían su alma! Así fue consolidándose el romance. Sumamente atraído por la belleza  , el encanto juvenil y la fina  educación de Remedios,San Martín no tarda en formalizar un corto noviazgo. 
       Pero ¿cómo era Remedios, esta “Primera Dama de la Patria Naciente que pasa tan silenciosa por nuestra historia ?                                                                                             
       La imagen que ha trascendido en las brevísimas alusiones que se hace de su persona es de una figura de “ extrema delicadeza física y precaria salud “. Poco se habla de su personalidad , pocos son los documentos y cartas que existen para definirla , pero a través de su lectura , la historia es sabia para permitir ir adentrando en los anales del alma de Remedios y descubrir con fina argucia y sutileza , una gran mujer .Los libros de historia la nombran en forma de meros datos biográficos y en la mayoría se reitera la misma narración. Apenas una sola imagen ha circulado por generaciones.                            Ricardo Rojas la describe así:-”…el óvalo de la cara fino, el cutis sonrosado, la boca deliciosa,   los ojos grandes y como absortos en un sueño lejano”…   Arturo Capdevila: “…es delicada pero no débil , en la justa manera con que son delicadas las mujeres de esta parte del mundo hispánico. Fino donaire y suma gracia hay en su vestir , en su atender , en su hablar”…[  ]…elegancia y sobre todo simpatía. Fina estampa , suaves los ademanes, deliciosa la voz, ella es para él la intérprete por excelencia de la naciente alma nacionalista “.                                                                                                                                                
       Luego de transcurrido cinco meses de haber llegado al país , San Martín solicita una licencia militar para contraer enlace con Remedios. Este breve noviazgo tuvo sus largas caminatas por las Alamedas , paseo obligatorio en el Buenos Aires colonial. No nos es posible plasmar una imagen de ambos tomados de la mano o de la cintura o brazos sobre los hombros. Estas expresiones de afecto, estos sentimientos , guardaban el recato y las costumbres de la época.  Lo cierto es que el paisaje sereno del atardecer en esas Alamedas , fueron testigos mudos de los proyectos de una vida en común y en esta tierra naciente que inflamaba los sueños de todos los jóvenes. Durante este breve noviazgo ya Remedios comenzaba a intuir lo que sería la vida al lado de San Martín. No fue ingenua, nada la tomó por sorpresa. Nótese que desde que San Martín llega a Buenos Aires, no cesó de llevar a cabo lo que en su mente se había forjado como meta. Entre este noviazgo, alternaba la fundación de una pequeña sociedad llamada Logia Lautaro , cuyo objetivo excluyente era luchar para conseguir la Independencia de las Pcias. Unidas .
       La ceremonia nupcial se realizó el 12 de setiembre de 1.812 y la luna de miel en la casa de su media hermana Eugenia,  fue muy breve.
 ■ Pocos días antes de cumplir un mes de casados, precisamente el 8 de octubre,  San Martín fue uno de los protagonistas de la Revolución que acabó con el Primer Triunvirato  ■ Ese mismo año, 1.812, se abocó a la formación del regimiento de Granaderos a Caballo.    
 ■ A casi cinco meses de casados, este Regimiento tuvo su bautismo de fuego, el 3 de febrero de 1.813, en las barrancas del Río Paraná , frente al Convento de San Carlos. Entre todas estas acciones transitaba la vida de Remedios entrando en sus joviales 16 años. La llegada de San Martín al hogar no lo liberaba de obligaciones. Horas escribiendo actas, cartas, documentos , partes de guerra, proclamas, organizando planes de campaña , estrategias y tácticas para sus proyectos. Imbuida de un hondo patriotismo, heredado desde la cuna, vivió entregada plenamente a la causa de su esposo y tuvo la suficiente madurez y prudencia para acompañarlo . Así era Remedios, el bálsamo que nutrió con entereza los momentos en que lo tenía en su casa: novia, amante, amiga y consejera .
        La estadía en la “ínsula cuyana” fue el período más largo de convivencia de Remedios y San Martín. Allí sellaron los momentos más felices de la pareja. Tuvieron su casa propia, allí donde Remedios era su principal anfitriona, lejos del influjo de sus padres que la protegían quizá en demasía.. Era, a los 18 años , la esposa del Gobernador de Cuyo y estuvo siempre a la altura de las circunstancias. Su refinado trato , su esmerada educación, le granjeó un merecido lugar  en la sociedad mendocina. Y fue allí, con un grupo de damas de dicha sociedad, que organizó una Sociedad Patriótica, cuyos fines era servir la Causa de la Revolución.
       El 24 de Agosto de 1.816, nace su primera y única hija, Mercedes, su tesoro más preciado, la proyección de sus vidas, la que pasaría a la historia con mayor brillo que la propia Remedios. La dicha de la maternidad a los 19 años, con la fuerza y energía de un amor sin límites, incondicional, alegró sus días por siete años. Esa pequeña que encontró a Remedios muchas veces cumpliendo el rol de madre y padre al mismo tiempo.
       La confección de la Bandera de los Andes la tuvo como coordinadora eficaz junto a las damas mendocinas ,que además confeccionaron uniformes y donaron sus joyas para financiar el cruce.  
       Poco se sabe que Remedios deseaba fervientemente acompañar a su esposo en la travesía cordillerana.¡Cuán valiente y loable decisión!. Una damita de diecinueve años y medio y con una beba de seis meses, afrontar tamaña responsabilidad. Eso nos habla de su grandeza.
         El 4 de julio de 1.818, volvieron a Mendoza, el lugar que tantos recuerdos gratos significó para ellos. Allí en la chacra los Barriales , testigo mudo de la paz, armonía y amor que se prodigaban los tres , no alcanzaron a estar un año. Para ellos Mendoza era el paraíso. Algo poco conocido también es que durante este período, Remedios quedó otra vez embarazada, añorando el hijo varón. Pero su cuerpo ya debilitado por la tisis no pudo resistirlo.
         Aquejada por su enfermedad, Remedios  regresó con sus padres, los que le prodigaban cuidados extremos como así también los médicos. Lo que más le preocupaba era Merceditas, no quería que la viera postrada o alicaída. Ya la pobre tenía bastante con la ausencia de su padre. Ella no podía flaquear, ella era el sostén y su compañera fiel.
         Con el cuerpo débil, el corazón sufriendo de pena, con sus joviales 25 años, en las noches solitarias, donde el sueño no puede conciliarse, donde los recuerdos llenan los vacíos de las largas horas de silencios, ¡qué triste! deben haber sido los últimos días de Remedios.
        Hay recuerdos que nunca pierden su encanto y seguramente habrá acariciado muchos. Sumida en la nostalgia de los días felices y abrazando la idea del reencuentro feliz, no podía menos que rezar , apoyando fuertemente en su pecho a la pequeña Mercedes , evitando seguramente ante ella , ese lloro elocuente que brota del alma y que ahoga por dentro y quizá merodeando el alba sentiría la resonancia de una voz ausente , la de José.
        La vida de Remedios transitaba así, entre la nostalgia y la tristeza. Pero tenía el corazón henchido de orgullo cuando recibía las noticias de la entrada triunfal de San Martín en Lima. Esa era la energía que fluía desde la distancia. Así era su amor, como la chispa de una hoguera que eterniza lo que abraza.
      Para tener un mayor cuidado, fue llevada a una quinta de la calle Caseros y Monasterio, adonde falleció tísica, el 3 de agosto de 1.823, a los veinticinco años.
        San Martín , llegado unos pocos meses después , “con amargura en el corazón y un desencanto y melancolía , que no le abandonaron jamás” ..(Adolfo Carranza )hizo levantar en el cementerio de la Recoleta, en 1.824 ,  un monumento de mármol que dice:
                                  “Aquí yace Remedios de Escalada , esposa
                                              y amiga del  Gral. San Martín”
 * Prof. Ana María Martino de Nieto. Secretaria  y co-fundadora del Centro Cultural Cabildo de la ciudad de  Mar del Plata.
    Esta síntesis histórica sobre la vida de Remedios de Escalada de San Martín forma parte  del libro de         próxima   publicación : “Vidas Paralelas”
      

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