lunes, 7 de julio de 2014

LEGADO DE SAN MARTÍN

LEGADO DE SAN MARTÍN
El Legado de San Martín comprende al "conductor", al "libertador" y al "pensador". Tres virtudes primordiales de la existencia, que conforman, a su vez, de manera indivisible, la personalidad moral del libertador americano. Los pensamientos, máximas y sentencias brotados de la pluma , bajo el imperio de circunstancias diversas, poseen la frescura de la espontaneidad y están asistidos de la dimensión que proporciona el conocimiento de la vida y la fragilidad del corazón humano.No fue un conquistador. No vivió para el fausto, ni escribió con vistas a la prosperidad. No fue hombre de academia, vivió en los campamentos. Abdicó por propia voluntad todas las preeminencias y se marchó al ostracismo para dejar a la voluntad de los pueblos la elección de sus gobiernos. Amó la tranquilidad y suspiró por la existencia sencilla y agreste. En Mendoza vivió en una chacra, en Chile y en Perú en una quinta, en Buenos Aires en los aledaños, en Francia en la paz de Grand-Bourg. Con Querencias en las soledades, San Martín, penetró en la inmortalidad.
Centro Cultural Cabildo:Extraído del "Legado de San Martín" gentileza del Instituto Nacional Sanmartiniano.

Foto: LEGADO DE SAN MARTÍN
El Legado de San Martín comprende al "conductor", al "libertador" y al "pensador". Tres virtudes primordiales de la existencia, que conforman, a su vez, de manera indivisible, la personalidad moral del libertador americano. Los pensamientos, máximas y sentencias brotados de la pluma , bajo el imperio de circunstancias diversas, poseen la frescura de la espontaneidad y están asistidos  de la dimensión que proporciona el conocimiento de la vida y la fragilidad del corazón humano.No fue un conquistador. No vivió para el fausto, ni escribió con vistas a la prosperidad. No fue hombre de academia, vivió en los campamentos. Abdicó por propia voluntad todas las preeminencias y se marchó al ostracismo para dejar a la voluntad de los pueblos la elección de sus gobiernos. Amó la tranquilidad y suspiró por la existencia sencilla y agreste. En Mendoza vivió en una chacra, en Chile y en Perú en una quinta, en Buenos Aires en los aledaños, en Francia en la paz de Grand-Bourg. Con Querencias en las soledades, San Martín, penetró en la inmortalidad.
Centro Cultural Cabildo:Extraído del "Legado de San Martín" gentileza del Instituto Nacional Sanmartiniano.

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